En esencia, el pene está formado por tres áreas principales: dos grandes compartimentos situados en la zona superior y denominados cuerpos cavernosos (Corpora Cavernosa) y un compartimiento más pequeño ubicado en la parte inferior que se llama cuerpo esponjoso (Corpus Spongisum). Al tener una erección, estos compartimentos se ensanchan y se llenan de sangre. El cuerpo esponjoso es el principal eyector de orina y semen, los cuerpos cavernosos, por el contrario, pueden almacenar el 90% de la sangre que llega al pene cuando se alcanza un erección.
Es sabido en la actualidad, que las limitaciones del pene en lo que a longitud y grosor se refiere, vienen determinadas por la cantidad de flujo sanguíneo que recibe el miembro y el volumen de sangre que puede conservar. Por eso, el único sistema fiable que existe para aumentar el tamaño del miembro, es el de desarrollar y aumentar el tamaño de los cuerpos cavernosos. Y esto es posible gracias a nuestras técnicas, creadas específicamente para alargar y extender el pene incrementando la circulación de la sangre, lo que también mejora la función eréctil arterial y refuerza el flujo sanguíneo de las venas y arterias del pene sin aumentar la presión.
En resumidas cuentas, el pene está formado por un tejido fino y esponjoso que es capaz de absorber una gran cantidad de sangre (y aquí es donde entran nuestros ejercicios, cuyo objetivo no es otro que aumentar considerablemente la proporción de sangre que es absorbida por dicho tejido), lo que hace que este se amplíe provocando una erección. Nuestros ejercicios estimulan esas células provocando que se generen nuevas capas sobre las viejas. Entonces, las cavidades de los cuerpos cavernosos se regeneran, ampliándose cada vez más y reteniendo consecuentemente más sangre, por lo que transcurridas algunas semanas, el tejido eréctil habrá aumentado y el resultado será un pene más largo y más grueso.
Verdaderamente, lo que hacen nuestros ejercicios, es rasgar las paredes de las cavidades de los cuerpos cavernosos aumentando la cantidad de sangre que entra en ellos y multiplicando consecuentemente el número de células. Lo que ocurre entonces, es que el pene restaura dichas cavidades haciéndolas mucho más grandes y firmes que antes reteniendo a la vez más sangre. Esto extiende el tejido eréctil y en apenas unas semanas el pene experimenta importantes cambios tanto en longitud como en grosor.